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Disqueras e Industria
Tidal Dejó de Pagar Regalías por Música Generada Completamente con IA y Otras Plataformas No

Tidal Dejó de Pagar Regalías por Música Generada Completamente con IA y Otras Plataformas No

Por Editorial BCKSTGÚltima revisión:

El 15 de julio de 2026, Tidal se convirtió en el primer servicio de streaming masivo en cortar la monetización de tracks generados íntegramente por inteligen…

El 15 de julio de 2026, Tidal se convirtió en el primer servicio de streaming masivo en cortar la monetización de tracks generados íntegramente por inteligencia artificial generativa. No es una medida experimental ni una política en fase de prueba: cualquier canción donde cada componente (melodía, letra, voz, producción) fue creado por un sistema de IA sin intervención creativa humana significativa pierde su elegibilidad para cobrar regalías y ventas directas al fan en la plataforma. El track permanece en el catálogo con una insignia visible de IA, pero el dinero se corta. Lo que antes era ambigüedad de política se convirtió en política real con fecha específica.

Para artistas, productores y sellos en México, Puerto Rico y el resto de América Latina que usan herramientas de IA como parte de su flujo de trabajo, esto no es una señal lejana. Es el inicio de una segmentación del mercado que va a complicarse antes de simplificarse.

Qué cuenta como "completamente generado por IA" según Tidal

La distinción que hace Tidal no es "¿usaste IA en algún punto?" sino "¿hay contribución creativa humana significativa en el resultado final?"

Según la cobertura de TechCrunch del 29 de junio de 2026, la política de Tidal separa el contenido en tres categorías. Tracks totalmente generados por IA pierden monetización pero se quedan en el catálogo con el badge de IA. Tracks que imitan la voz o el estilo de un artista real específico son removidos de la plataforma directamente. Tracks donde la IA fue una herramienta dentro de un proceso creativo humano, lo que la industria llama "AI-assisted," siguen siendo elegibles para regalías bajo las condiciones habituales.

El problema operativo es la definición del límite. ¿Un productor que usa Suno o Udio para generar un loop de batería, lo coloca en un DAW, lo procesa, lo mezcla con instrumentos tocados en vivo y canta encima de él, queda en la categoría uno o en la categoría tres? Según la lógica de la política de Tidal, la segunda opción. Pero la documentación de ese proceso es lo que convierte la respuesta de "probablemente" a "demostrablemente."

Lo que las otras plataformas no han hecho todavía

Spotify, Apple Music y YouTube Music siguen pagando regalías por conteo de streams sin importar cómo se hizo el track. No existe una política pública equivalente a la de Tidal en ninguna de esas plataformas al momento de publicarse este artículo.

Eso no significa que la situación sea estable. Spotify ha implementado restricciones contra el llamado "stream farming" y contra uploads masivos de tracks de baja calidad, y ha retirado millones de tracks de su catálogo en los últimos dos años bajo esas políticas. Apple Music ha endurecido sus estándares de calidad de contenido a nivel de distribuidoras. YouTube Music opera bajo las políticas generales de YouTube respecto a contenido generado por IA y monetización, que son distintas y cambian con mayor frecuencia.

La diferencia real es esta: Tidal creó una categoría explícita con consecuencias monetarias claras. Las otras plataformas tienen herramientas para actuar pero no han trazado esa línea todavía de manera formal. Para sellos e independientes que distribuyen simultáneamente a todas las plataformas, la pregunta relevante no es "¿qué paga Tidal hoy?" sino "¿qué le voy a tener que demostrar a cada plataforma cuando esta conversación llegue a todas ellas?"

Por qué el contexto latinoamericano importa aquí

La conversación sobre IA generativa y música en Estados Unidos tiende a centrarse en el pop anglosajón, el hip-hop y el EDM. Pero en México y Puerto Rico, el flujo de trabajo con IA ha entrado al reggaetón, al trap latino, al regional mexicano y a la cumbia de maneras muy específicas y muy distintas entre géneros.

En el regional mexicano, varios productores han comenzado a usar herramientas de IA para generar variaciones de progresiones de acordes o para sintetizar el sonido de instrumentos de viento como alternativa económica cuando no hay presupuesto para grabar una sección de metales en vivo. El resultado final todavía pasa por compositores humanos, cantantes humanos, arreglos humanos. Eso es AI-assisted, no AI-generated.

En el trap latino y urbano, hay una práctica diferente: plataformas que generan beats completos con pocas instrucciones de texto y los entregan listos para usar. Un artista que toma ese beat, le agrega su voz, su letra, su performance, está en terreno mixto. El componente de producción es completamente generado; el componente vocal y lírico es completamente humano. Cómo trata Tidal ese caso específico es una pregunta que la política actual responde de forma ambigua.

Para sellos en México que trabajan con distribución internacional, especialmente los que usan TuBoleta o Boletia para eventos y Melodías o DistroKid para distribución digital, esto significa que los contratos de licencia que firman con sus artistas ahora necesitan incluir cláusulas sobre el origen del contenido. No como formalidad sino como protección real.

Lo que deberías estar documentando ahora mismo

Si usas herramientas de IA en cualquier parte de tu proceso creativo y tu música vive en plataformas de streaming, la documentación no es burocracia opcional. Es lo que distingue un claim elegible de uno que una plataforma puede rechazar.

Lo que vale la pena registrar de cada sesión de producción donde entra IA:

Primero, qué herramienta usaste y para qué función específica. No "usé IA." Sino: "Usé [nombre de la herramienta] para generar tres opciones de progresión de acordes para el verso. Tomé la segunda, la modifiqué a mano en Ableton, cambié dos de los cuatro acordes y ajusté el tempo."

Segundo, qué contribuciones creativas humanas hubo en ese elemento específico después de la generación. Si tomaste un beat generado y lo dejaste exactamente igual, esa parte del track es AI-generated. Si lo procesaste, lo editaste, lo mezclaste con elementos que grabaste, hay una capa de autoría humana encima.

Tercero, quién hizo qué. En producciones colaborativas, el registro de autoría importa para INDAUTOR en México y para el registro de derechos de autor en Estados Unidos (relevante para artistas de Puerto Rico). Cuando el origen de un elemento se disputa o se cuestiona, la documentación de sesión puede ser la diferencia entre un crédito reconocido y uno perdido.

INDAUTOR en México no tiene actualmente una categoría separada para obras AI-assisted, pero sus formularios de registro de derechos de autor requieren identificar a los autores humanos de la obra. Si una parte significativa del contenido fue generada por IA sin modificación humana, el registro de esa porción bajo autoría humana crearía un problema legal que no vale la pena resolver después.

El caso de los tracks que imitan a artistas reales

Esta es la categoría más clara en la política de Tidal: remoción directa, no solo pérdida de monetización. Y es la que más riesgo legal real lleva para cualquiera que la esté practicando.

Usar IA para clonar la voz de J Balvin, Peso Pluma, Bad Bunny o cualquier artista con nombre y subir ese contenido a una plataforma no es una zona gris. Es una violación del derecho de imagen y de voz que en México está protegido bajo la Ley Federal del Derecho de Autor y, en el contexto de Puerto Rico y distribución a Estados Unidos, bajo el NO FAKES Act que avanzó en el Congreso estadounidense durante 2025.

Remezcla y medios como NME en Español han cubierto varios casos de tracks de IA imitando voces de artistas urbanos latinoamericanos que viralizaron en TikTok antes de ser removidos de Spotify y Apple Music. En esos casos, la remoción llegó por presión directa de los sellos de los artistas afectados, no por política automática de las plataformas. Tidal está formalizando ese proceso de remoción como política explícita.

Por qué la respuesta correcta depende de la plataforma

Si distribuyes a Tidal y usas IA generativa en tu proceso, la pregunta inmediata es si tus tracks caen en la categoría AI-generated o AI-assisted bajo su definición. Si no puedes responder esa pregunta con documentación concreta, tienes un riesgo real de perder regalías sobre ese catálogo.

Si distribuyes a Spotify, Apple Music y YouTube Music, todavía no enfrentas una política equivalente. Pero la dinámica está cambiando. Spotify removió silenciosamente decenas de miles de tracks generados masivamente por IA en 2024 bajo políticas de calidad de contenido, según reportes de Variety. La ausencia de una política explícita no es garantía de que el contenido permanezca.

Para sellos independientes en México que trabajan con artistas de regional mexicano o urbano y que tienen contratos de distribución con plataformas que incluyen cláusulas de contenido, revisar esos contratos con atención al lenguaje sobre IA generativa ya no es opcional. La mayoría de los contratos estándar de distribución incluyen cláusulas que permiten a la distribuidora remover contenido que viole las políticas de las plataformas destino. Si Spotify actualiza su política y tu catálogo tiene tracks que no pasan el nuevo estándar, tu distribuidora puede actuar antes de que tú lo sepas.

Qué significa esto para los artistas que usan BCKSTG

Desde la perspectiva de infraestructura de gestión de artistas, hay algo concreto que hacer con este contexto: si usas BCKSTG para coordinar tus releases y tu Guest List, el momento de documentar el origen de tus tracks es antes de subir, no después de recibir una notificación de pérdida de monetización.

Cuando configures una campaña de pre-save en BCKSTG para un release donde hay elementos de IA en la producción, la descripción interna del release y las notas de producción son el lugar natural para dejar registro de qué fue AI-assisted y qué fue AI-generated. No para publicarlo necesariamente, sino para tenerlo cuando alguien lo pida.

Eso aplica especialmente si el track va a Tidal. La política del 15 de julio de 2026 ya está activa.

Hacia dónde va esto en los próximos 12 meses

Tidal es la primera plataforma mayor en formalizar esta distinción, pero probablemente no será la última. La presión de los sellos mayores sobre las plataformas para que establezcan reglas más claras sobre IA generativa viene de tres frentes simultáneos: los litigios activos en Estados Unidos (incluyendo los casos de Universal Music Group y Sony Music contra varias compañías de IA generativa), la discusión regulatoria en Europa bajo el AI Act de la Unión Europea, y la presión interna de artistas que ven sus regalías diluidas por volumen de contenido generado automáticamente.

En América Latina, el debate llega con retraso estructural porque los mercados de streaming son más grandes en consumo que en ingresos por regalías proporcionales. Pero los sellos mexicanos y puertorriqueños que tienen presencia en mercados internacionales ya están dentro del alcance de estas políticas desde el momento en que distribuyen a Tidal, Spotify o Apple Music.

La distinción entre AI-generated y AI-assisted ya es operacionalmente real. La documentación de esa distinción es lo que va a determinar qué regalías cobras y cuáles pierdes en los próximos dos años.

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